Porque
Dios -los jesuístas lo han dicho- elige mil maneras de entrar en las
almas: el polvo de oro, un cisne, un toro, una paloma, ¿quien sabe
qué otras? Para un gigoló que vende chapas, puede que Él halla
elegido un método que la teología no ha catalogado, puede haber
elegido ser
La
Chapa.
(Jean Genet,
Notre-Dame-des-Fleures)
Venimos
de ver que la interpretación de la Biblia entraña una serie de
problemas que no tienen tanto que ver con la dificultad del mensaje
que transmiten, como con nuestra capacidad para adecuarnos a una
mentalidad completamente diferente. De hecho los textos en sí no
suelen ser especialmente complicados en cuanto a su temática, y no
pueden serlo porque en origen iban dirigidos a un pueblo iletrado, no
a filósofos, historiadores y lingüistas, y sobre todo, no a
teólogos.